Mi cuerpo, tiene un par de pies, que me mantienen andando, me ayudan a ir de aquí para allá, cargan conmigo a todos lados. Con piernas perfectas, que ayudan a los pies a caminar, son piernas fuertes, con suficiente elasticidad para levantarme o mantenerme de pie, pueden levantarse según lo desee o necesite. A veces, las piernas corren, huyen, otras se acercan a pasos apresurados, pero también saben caminar lento.

Mi cuerpo, tiene una perfecta pelvis, que trabaja en conjunto con las piernas y pies, ya sea para correr o para estar. Tiene un idóneo sistema de drenaje, tiene un valle y un monte oscuro, dos montañas extensas que me ayudan a sentarme.
Tiene una hermosa grieta, caverna acuosa y rosada, que sirve para dar placer y también para ser provocada. Tiene posibilidad de hacer llegar nuevos cuerpos perfectos. Lleva dentro una incubadora y una máquina de placer.
Mi cuerpo tiene una máquina de triturar alimentos, y avisa cuando necesita combustible. Tiene un pequeño pozo en el centro, que me recuerda de donde vengo. Tiene dos montes pequeños y claros, que oculto bajo seda o encaje; da antojos, y permite alimentar a un bebé hambriento, (debiendo prepararse con 9 meses de anticipación).
Mi cuerpo tiene un sistema de aire acondicionado, produce líquido en los momentos más cálidos y tiembla cuando hace frío.
Mi cuerpo tiene un par de hombros perfectos, y una espalda que se mantiene erguida, o en ocasiones se recuesta a descansar. Puede cargar cosas pesadas como problemas, miedos, penas y amigos.
Mi cuerpo tiene un par de brazos que arrullan, abrazan, golpean y llevan consigo un par de manos, ellas me ayudan a tantas cosas: tocan, pellizcan, acarician, escriben, cortan, sienten, crean y destruyen. Cuenta con una cabeza con una masa gris que a veces no sirve mucho, un par de oídos para escuchar tanto música como palabras así como los silencios.
Todo mi cuerpo, se conecta a una perfecta columna, ella siempre tiene mucho trabajo, y ayuda a que la máquina de ideas y locuras envíe señales perfectas hacia todo el cuerpo perfecto.
Mi cuerpo tiene una boca perfecta, labios perfectos y dientes perfectos. Lo mismo muerden, mastican, saborean, besan, lamen y muerden más despacio.
En conjunto con la lengua, son una máquina de palabras, palabras que a veces son bellas, otras pueden lastimar, pero también puede dar palabras de aliento, deseo, pena, vergüenza e incluso regañar.
Mi cuerpo cuenta con un detector de humo, humores, olores y recuerdos olfativos. Cuenta con un par de ojos enlamados que pueden emitir líquido salado cuando están tristes. Pueden hablar sin palabras.
Mi cuerpo tiene heridas de guerra, y tendrá arrugas pero seguirá siendo perfecto porque cambia y crece conmigo. Es tan perfecto que se enferma, y le da fiebre para demostrar que no durará para siempre, se extingue, no es eterno, es perfecto.
Mi cuerpo llora, ríe, canta, baila, va, viene, sube, baja… mi cuerpo es perfecto como cada cuerpo de éste planeta, pero es único, no tiene refacciones y por ello, requiere muchos cuidados.
Mi cuerpo es perfecto aunque no mida más de 1.60, o las medidas de mis pechos, cintura y cadera, no sean igual a 90-60-90.
Mi cuerpo se mide en besos, abrazos, risas y llanto. Mi cuerpo es perfecto y el tuyo también lo es.